Ya estoy a salvo, tracendental

Hoy todo el día no dejaba de rondar en mi cabeza el trayecto Newark-Frankfurt, en realidad me daba algo de miedo, cualquier cosa podría pasar, tal como dice mi padre. Qué tal que me falte cualquier certificado estúpido y me hagan perder mi vuelo super económico con miles de restricciones y aquí el que perdió, perdió.

En la mañana estuve en Chinatown, atravecé caminando los casi 2 kilómetros del puente de Brooklyn, queda muy pero muy cerca del barrio de los chinos, que como todo en Manhattan huele raro.

Tomé más líquidos de lo normal y de verdad en el fondo me sentía un poco saturado de esta ciudad tan canibal, sería para pasar un poco su saborcito.

En New York la gente es muy “chimba”, osea, la gente es malagente y muy poco gente, todo el mundo vive sumergido en su mundo, en su consumismo, en si mismo. Lo entiendo, es la única forma que tienen de defenderse de esta ciudad que no perdona nada y nada olvida.

La memoria de las cosas y de la gente se encuentra en toda parte, en sus buses, en sus graffitis, en la calle, en su basura que abunda, que abunda y que abunda.

Cada papelito cuenta una historia, tiene algo que decir.

Mucha gente sufre, otros gozan, los que lograron descifrar este sistema complejo y complicado lo “gozan”, los demás comen mierda mientras lo demás “gozan”, qué rico!.

Yo por mi parte comí mierda un poco, pero hace tiempo, sobre todo en invierno, ahora vengo como turista y aún asi, algunos de los recuerdos de la época de dependencia del su sistema me afligen un poco. Qué tal que fuera independiete de esta mierda pues!.

La ciudad es alegre, alegre para los que tienen con qué comprar alegría, la alegría se vende y tiene cara de Mickey Mouse, los demás comen física mierda como la gente del Bronx que les conté ayer.

La salud no es para todos, es para unos pocos, y muy pocos, entre otras cosas que son negocio: la educación, la alimentación, la vida. Aquí si que hay que sabe cómo ganarse la vida, como si uno no se la hubiera ganado ya por el hecho de nacer.

Muchos prefieren no enfremarse y en caso de estar enfermos, hacerse los locos y eso que las enfermedades no son solo físicas. Otros, o casi todos, hombres y mujeres tienen en sus ojos la sombra de estar deprimidos, de estar desesperados, de no querer estar más ahi, asi no conozcan otra cosa distinta presienten que al otro lado hay una vida mejor, pero temen partir. Si tememos nosotros que no tenemos nada que perder!

Yo se que hoy me voy y en el fondo me alegra, qué digo en el fondo, me alegra. New York es chimbo, chimbo y muy chimbo. El que no tiene un peso come mierda. Donde perro come perro y por un peso te matan.

Llegue tempranito al aeropuerto y me pusieron a esperar un rato, el vuelo que yo pensaba que iba a salir a las 7:30pm, terminó saliendo a las 9:00pm. Me senté frente al gate para disminuír la probabilidad de que cualquier cosa pasara. Estoy en el avión, ya estoy a salvo.