Noche de perros

La cosa hoy no estuvo tan chévere. Amanecí en un andén entre moros y gitanos a la espera de un bus que a las 6:00am me llevaría a Barcelona. No pegué el ojo en toda la noche, no fui capaz. Las historias sobre moros y gitanos solo se comparan a las que cuentan de los colombianos y no iba a dar papaya.

Esperé afuera de la Estación de Autobuses del Sur pero resulto que ahí no vendían los boletos para el bus. Lo mas chistoso de todo es que el bus salía precisamente de esa estación pero, cual oficina pública colombiana, los tiquetes se compraban en otra parte.

Eran las 6:00am, logré llegar a la Estación de la Av de las Americas, donde vendían el boleto pero solo había cupo para el de las 3:30pm.

No había dormido, estaba con la misma ropa del día anterior, mamado, sudado, trasnochado y puto por lo que me había pasado.

Resulta que la gente en España trabaja de una manera distinta que en Colombia, no me atrevo a decir si mejor o peor, pero si me atrevo a decir que muy diferente.

El metro por ejemplo, empieza a funcionar a las 6:00am, el comercio abre a las 10:00am, cierra a eso de la 1:00pm porque hacen siesta, vuelven a abrir otra vez a las 3:00pm para cerrar a las 7:00pm aproximadamente.

Entonces a las 7:00am, hora en la que andaba en un desparche total por las calles de Madrid, nada, pero nada estaba abierto. Pretendía hacer cualquier cosa, pero ni modo, todo cerrado hasta las 10:00am, tres horas desesperantes y perdidas en una ciudad que abre los ojos casi al medio día.

Camine por Princesa, llegué a Callao, subí por Preciados, llegue a Sol, me senté en una silla, mire para un lado, para el otro, todo cerrado, no pasaba nada, no lo podía creer, a esa hora en Cali ya hay un alboroto tenaz, desde loteros hasta vendedores de minutos, pero en Madrid, no pasaba nada, nadita, nada.

Tomé el metro hacia la Ciudad Universitaria, la academia tenia que dar ejemplo, pero resulta que ya casi todo el mundo había salido a vacaciones.

Me dedique a caminar por la Complutense y quede con la boca abierta. Qué universidad tan gigante!. Es realmente una ciudad universitaria. Busque el salón donde come correspondería ver mis clases para no pasar la primiparada el día que me tocara y ya para ese momento estaba literalmente juagado de sudor con una camisa que no disimula la mas mínima muestra de humedad. Alguien me pregunto que si estaba lloviendo.

Ya estaba echado a la pena, perdí un magnifico día en Barcelona pero no iba a perder otro en Madrid. Conocí por encimita la Facultad de Medicina, la de Ciencias Biológicas y la de Educación y cada una de estas facultades era del tamaño de una universidad completa como la ICESI o la Javeriana de Cali.

Fui hasta San Blas a conocer dónde era que iba a vivir mi próximo mes en Madrid, al respecto escribiré en próximas entradas.

Después de deambular de un lado para otro, tomé el bus de Alsa hacia Barcelona, casi ocho horas de viaje en un bus muy incomodo, que iba hasta lleno y no tenia separador entre los puestos, menos mal me tocó un flaco al lado, pero cada vez que intentábamos dormirnos terminábamos recostados uno del otro.

Llegué a Barcelona a las 11:00pm, me estaba perdiendo en la llegada al hostal y mi maleta empezó a desbaratarse en el trayecto que era de casi 800m. Llegué a Mediterranean, asi se llama mi hostal y estaba muy bonito, cómodo y bien ubicado. Aire acondicionado y siete simpáticas compañeras de cuarto.

Ese día me quede durmiendo a la expectativa de cómo seria mi siguiente día en esta metrópoli del mediterráneo.