La metrópolis más pequeña del mundo
Sabía que no debía dormir durante el día para irme adaptando al horario, pero el problema era que tampoco me podía dormir por la noche, cuando debía hacerlo. El sueño se había desaparecido y eran las 3:00am hora Frankfurt, no lograba pegar el ojo.
El cuarto, con capacidad para diez, estaba ocupado solo por dos inglesas (una chinita y una morenaza que ni apostando hubiera sabido que eran compatriotas de John Lennon), un gringo que venía de pasada y le cogió la noche aquí, yo y las demás camas, vacías.
Me desperté a eso de la 1:00pm hora Frankfurt y salí a recorrer sus calles. A continuación una lista de observaciones:
> Todos los carros son nuevos, lujosos y de buena marca, hasta los de los pobres.
> El centro de la ciudad esta invadido de indúes, arabes, turcos y demás.
> Los limosneros tienen cara de gerentes de banco. No he visto sino tres. Al parecer, por razones legales, deben evitar parecer limosneros, entonces andan con maletín ejecutivo, cosa que les dificulta su labor de generar lástima y por el contrario serían precisamente a quienes yo buscaría para que me hicieran un préstamo.
> Frankfurt es la ciudad más cosmopolita de Alemania, su aeropuerto es el más importante de Europa, por eso la mayoría de los habitantes no son alemanes, qué diría el Fuhrer.
> Aquí queda el centro financiero de Europa, hay muchos ejecutivos y gente importante, sin embargo no se ven extresados para nada, los de New York son todo lo contario, corren por sus vidas, por ganarse sus vidas.
> Mucha gente anda en bicicleta, incluso los ancianitos y los ejecutivos con saco y corbata, disfrutan del sol y van sonriendo. Las bicicletas son iguales que los carros para la ley.
> No es fácil encontrar dónde sentarse en la calle a excepción del piso o pagando.
> No es ilegal tomar cerveza, vino o licor en la calle si uno va caminando. Si está uno quieto lo pueden “partir”, hay que tener cuidado de no troperzarse mientras uno tiene una botella de vino en la boca, es fácil volarse un diente.
> A Gabriel García Márquez lo conocen en toda parte, y saben cómo pronunciarlo perfecto, incluso dicen Macondo y suena igual que cómo lo decimos nosotros. También conocen a Guayacán Orchester.
> Una Coca-Cola vale 1.5 Euros, una botella de agua 1.5 Euros, una cerveza 0.85 Euros.
> Hay muchas putas y cabinas de cine XXX cerca a las oficinas y bancos play, los encorbatados entran frescos y salen frescos sin que se les vea ruborizados. Los sitios tienen buena apariencia, pienso entrar a uno pero es que me da pena no gastarme ni un euro.